Porque suelen fracasar nuestros propósitos de Año Nuevo
Porque suelen fracasar nuestros propósitos de Año Nuevo

Porque suelen fracasar nuestros propósitos de Año Nuevo

Propósitos Año Nuevo - porque no funcionan

Cómo lleváis el comienzo del nuevo año, ¿ya estáis poniendo en práctica vuestros buenos propósitos para este año?
Francamente, yo no hago buenos propósitos, ni para fin /comienzo del año, ni otras fechas. Porque no creo que funcionan y solo pueden estar condenados al fracaso. Descubre por qué.

¿Por qué no suelen perdurar nuestros propósitos de Año Nuevo?

Porque no sirve de nada por ejemplo querer bajar de peso o dejar de fumar etc., sin que este cambio de conducta vaya acompañado de un cambio en nuestro Ser.

Primero tenemos que arrojar algo de luz y comprensión del por qué estamos “adictos” a un determinado comportamiento y qué beneficio oculto sacamos de ello, qué vacío intentamos tapar con ello, qué dolor intentamos anestesiar…
Mientras que no mire en la profundidad, cualquier cambio que intente en la superficie, será solo eso.

¡Comenzaré mañana / el Año Nuevo!

Es un hecho muy curioso, pero todo lo que proyectamos hacía “mañana”, será muy, muy difícil que se materialice. Porque nuestro subconsciente lo registra tal cual. Mañana. Y mañana siempre será el día siguiente al de hoy. Por lo tanto, aquello lo que quiero conseguir, siempre estará a un paso de mí, en el futuro, y de hecho, este “mañana” rara vez se convierte en “hoy”. De manera que, para romper este círculo vicioso, hay que programar cualquier cambio para HOY. Hoy es el día. Este es el momento.

Cambiar viejos patrones

Podemos cambiar, sí. Podemos cambiar viejos patrones y hábitos por otros nuevos. Pero requiere tiempo. Por ello, muchos de los buenos propósitos fallan a los pocos meses, cuando nos hemos desinflado de la ilusión inicial y este cambio conductual se nos hace cuesta arriba, porque no va acompañado de la comprensión interna.

Podemos cambiar viejos patrones… ¿pero queremos?

Un cambio interno lleva a un cambio externo estable

Personalmente, este año nuevo lo estoy enfocando muy diferente a como solía hacerlo. Este año no me estoy concentrando en lo que quiero cambiar en mi o lo que quiero conseguir.

Este año tengo un sentir muy claro y fuerte que me indica: Haz lo que quieres! Haz lo que te gusta! Haz lo que te llame! Haz lo que te apasiona!

Es decir, en vez de usar mi preciosa y limitada energía en “conseguir algo” la usaré para vivir mi vida, no oponer resistencias a lo que quiere fluir hacia mí, lo que quiere manifestarse en mi vida y quizás no pueda por mis propias trampas mentales sobre lo que debería hacer o como debería ser.

Más que hacer y conseguir, es soltar y fluir. Me gustó mucho esta frase que leí por allí:

Cuando suelto lo que soy, me convierto en lo que podría ser.

Cuando más me entrego a este flujo, más creativa e intuitiva estoy, más cercana, más mujer, más humana, más curiosa, con menos miedo y la vida vuelve a ser “Si lo pienso, es porque puedo hacerlo”. Es cuando nos volvemos a conectar con la Magia del Universo, un campo de infinitas posibilidades. Como nosotros mismos.

¿Quieres emprender el emocionante viaje de Amor Propio, de aceptarte y respetarte con todas tus luces y sombras?

Soy Kerstin Godchild, Psicóloga Transpersonal y te acompañaré en este viaje íntimo hacia ti misma.

Si quieres conocerme y saber cómo trabajo, solicita una Sesión de Descubrimiento gratuita en este link o en el formulario más abajo.

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