Por qué nada cambia mientras permaneces en modo de víctima

Por qué nada cambia mientras permaneces en modo de víctima

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Hoy os hablaré de un tema delicado y fundamental. Delicado porque requiere mirarnos en nuestro espejo y ser sinceras con nosotras mismas; y fundamental porque es el paso preliminar para poder cambiar algo en tu vida.

Un porcentaje considerable de mujeres que buscan ayuda profesional sigue en modo de víctima. Acuden a la consulta pasándolo mal y sufriendo, lo cual les ha empujado a buscar una solución.

Nos guste o no, la solución empieza con nosotras.

¿Cómo veo el mundo desde el modo de víctima?

Si me percibo como víctima de un acontecimiento / persona, obviamente, en primer lugar lo estoy pasando mal.

Ahora, viene el espejo: Una persona que no está aún dispuesta a sincerarse consigo misma, lo siguiente le causará una reacción emocional estilo “punto gatillo” o simplemente abandonará la terapia.

Operar en modo víctima, tiene ventajas (aparentemente):

Dado que lo paso mal, sufro y me duele, tengo asegurado un cierto nivel de atención desde mi entorno.

Al ser víctima de un acontecimiento, me desentiendo por completo de alguna responsabilidad mía de que haya ocurrido así.

Curiosamente, para muchas personas el modo víctima es el único modo de funcionamiento que han aprendido y conocen.

De manera que querer eliminarlo o arrojar luz sobre su funcionamiento, amenaza directamente la identidad de la persona… que prefiere quedarse con esta piedra en el zapato en vez de mirar la verdadera causa de su dolor.

Obviamente, este es su libre albedrío. Quizás esta persona aun tenga que madurar un poco más hasta que esté dispuesta a tomar su vida en sus manos.

Porque de ello se trata.

¿Cómo veo el mundo desde el modo empoderado?

Cuando hay una situación que me causa malestar o me produce un conflicto, no busco culpables (Exterior), sino asumo responsabilidades (Interior).

En vez de ser una víctima pasiva, me convierto en creadora activa, buscando soluciones en vez de enfocarme en los problemas.

Ello también aumenta indirectamente mi nivel de energía, ya que enfocarse continuamente sobre un problema consume una considerable cantidad de recursos energéticos.

Y hablando de energía – nuestro entorno también percibe claramente en qué modo solemos operar.

Una víctima automáticamente atraerá más abusadores, mientras que una persona empoderada directamente los repela.

Tomar tu vida en tus manos es un compromiso activo contigo misma, a vivir la vida que realmente anhelas, liberándote de viejos patrones de creencias que ya no te sirven.

empoderamiento

¿Estás lista para embarcar en esta aventura, tu vida?

3 comentarios sobre “Por qué nada cambia mientras permaneces en modo de víctima

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